miércoles, 28 de mayo de 2008

¿Cómo enseñar para que la diversidad de estudiantes presentes en una sala de clases aprenda?


Para comenzar, la pregunta está mal planteada, ya que hay que reconocer a todos los estudiantes de por sí como entes individuales y por tanto diferenciados o diversos, la pregunta es redundante en este sentido, la interrogante debería ser ¿Cómo se debería enseñar a todos los estudiantes del aula, considerando sus “individuales diferencias”?

Creo que indistintamente de las propias diferencias de los estudiantes en el aula, se debe establecer más allá de estas, una meta común. Así como lo son los contenidos mínimos obligatorios incluidos en los planes y programas, pero al nivel y enfoque del propio grupo curso y también de los individuos que lo componen. Planificar fijando una meta general de aprendizaje mínimo para el curso, así como fijar niveles de logro aceptable o usando un término estadístico medidas de confiabilidad, para los casos de cada estudiante. Por lo cual, la planeación viene a ser el punto de comunión para enseñanza que apunta al aprendizaje activo de los estudiantes.

Más que fijarse propiamente en que estos aprendan contenidos, hay que dirigir la atención hacia el logro en la adquisición de herramientas que le permitan seguir aprendiendo, como una frase cliché de la educación lo diría; “los estudiantes deben aprender a aprender” algo que he mencionado ya. Por lo que su aprendizaje debe fundarse sobre la base de sus propias diferencias así como los conocimientos previos y las experiencias de estos. Además el logro del aprendizaje se consigue bajo la idea de que el profesor debe conocer las necesidades y falencias de los estudiantes, para canalizar sus esfuerzos e intensificarlos hacia los menos aventajados, asimismo no perder de vista los diferentes caracteres componentes esenciales del clima en el aula.

domingo, 18 de mayo de 2008

¿Cuál es según tu opinión la forma más justa de evaluar el desempeño de un estudiante?

Al hablar de evaluación, hacemos referencia automáticamente a la forma de cuantificar y llevar a nota lo que hemos aprendido en clases, a como medir la retención de información textual de los alumnos, y muchas veces dejamos de lado su real importancia, que es verificar la comprensión de lo que se les habla, no queriendo escuchar la repetición exacta de lo que se les hablo, sino que la idea de lo que se dijo, que asocien a sus conocimientos previos las nuevas temáticas y que desde ahí se generen nuevos conceptos, y se realice un verdadero proceso de enseñanza aprendizaje.

También existen algunas materias especificas, en las que se necesita la memorización exacta, por lo general de fechas o formulas matemáticas, las que también requieren del desarrollo del pensamiento lógico y relacionar lo aprendido a sucesos históricos o a otros cálculos, en los que igualmente se potencia y evalúa el desarrollo cognitivo de los alumnos.
Entonces, podemos entender el concepto de evaluación como un constante proceso que se realiza de forma sistemática, y que se enfoca básicamente a verificar los cambios de las conductas y rendimientos del alumnado, y a través de este se puede verificar los logros adquiridos en función de los objetivos propuestos. Lo que nos indica claramente que antes de evaluar debemos tener claro hacia donde queremos llegar con los nuevos contenidos y plantearnos objetivos claros de lo que pretendemos que los alumnos y alumnas aprendan.

Recordemos que los alumnos deben ser los protagonistas de su proceso de enseñanza- aprendizaje y en este caso de su evaluación, y al momento de evaluar debemos pensar en todas las posibles formas de captar que, lo que se les enseña es realmente aprendido por todos. Otro punto importante es que cada uno de ellos es único, por lo tanto se deben diseñar elementos evaluativos coherentes, que nos ayuden a valorar el progreso realizado por cada alumno, se quiere apreciar el avance del estudiante hacia el objetivo propuesto y la distancia que lo separó de él.

Una buena forma de evaluar el desempeño de un estudiante y en mi opinión la que reflejaría de forma real lo aprendido, es ampliando la gama de evaluaciones, es decir, generando diferentes instancias de valoración de lo aprendido, por ejemplo realizar evaluaciones orales, como debates, exposiciones o disertaciones. Y evaluaciones escritas, como las comunes pruebas, y otros más innovadoras por ejemplo ensayos, cuestionarios, o expresiones de opinión, entre otras; concibiendo formas de medición que permitan efectivamente confirmar que el proceso enseñanza-aprendizaje se realiza.

Con estos métodos evaluativos se beneficia al educando y al docente, ya que, como anteriormente se menciona, los alumnos son únicos, y cada uno tiene diversas capacidades, unas más desarrolladas que otras. Entonces si un alumno no es muy bueno redactando de forma escrita, puede reflejar lo aprendido de forma oral o explicar con ejemplos de cosas o situaciones más cercanas a el, o viceversa, y de esta forma se cumple el objetivo principal planteado por el docente al evaluar: comprobar que los contenidos fueron realmente internalizados por el alumnado y logra verificar que el aprendizaje realmente fue hecho.

De esta forma se comprueba que las planificaciones educativas deben ser flexibles, sobre todo al momento de evaluar, dada la individualidad tanto de docentes como de alumnos, considerando siempre las necesidades e intereses de los educandos y dinamizando la educación, modernizando el ir a clases y logrando efectivamente el proceso de enseñanza- aprendizaje


La modificación de las estrategias de evaluación puede contribuir, junto con otros medios, a avances en la democratización real de la enseñanza
[1].

[1] Prof. Gabriel Molnar, Concepto de Evaluación Aplicada, www.chasque.net

martes, 6 de mayo de 2008

¿Como se aprende Historia y Geografía?

Para aprender estas dos disciplinas, primero hay que distinguir su utilidad, que beneficios nos entregan, que tanto aportan a nuestras vidas o a la propia sociedad. La Historia es una disciplina social cuyo significado ha tenido un enorme debate a través del tiempo, por lo que asumiré que es una disciplina social que busca la verdad del pasado y el presente y que trae a nuestro tiempo el presente de otro tiempo pretérito. Por otro lado la Geografía con su cuerpo científico y social nos entrega el conocimiento de nuestro planeta, su forma, el ambiente, su génesis y el probable fin de nuestro único hogar.
Para aprender historia hay que necesariamente buscar en el pasado las relaciones que alcanzan hasta nuestros tiempos, pero sin dejar de distinguir éste pasado como algo totalmente diferente a nosotros, hay que sumergirse en los documentos y toda fuente que nos permita observar el pasado, conocerlo y acercarnos lo mas posible. Ver el pasado con los ojos de nuestro tiempo, sin olvidar los que lo vieron en su propio momento. En lo fáctico se aprende de forma reproductiva a través de la lectura y interpretación cuando las fuentes así lo permiten, además exceptuando las universidades y la autonomía de estas en sus mallas curriculares, el ministerio impone planes y programas los cuales entregan pautas, que especifican como cuando y de que forma debe aprenderse historia lo que a mi parecer es reproductivista ya que no existe una invitación hacia los alumnos a expresar su propia visión sobre el contexto que los rodea y como éste les afecta. Además de ser tremendamente normalizante y estatalizante. Lo cierto que la historia la aprendemos sobre la base de la lectura erudita y neo-positivista, aun cuando cueste creerlo, así es. Evidencia clara de esto, son las formas de evaluación que adoptan algunos docentes aun hoy, que buscan en la repetición y memoria un indicador confiable de aprendizaje y dejan casi totalmente de lado la interpretación. La geografía es difícil de aprender muchas veces por que el primer acercamiento a esta, no es desde lo que más se relaciona con nuestro entorno próximo. Más bien la aprendemos de una forma muy científica y alejada de las ciencias sociales, la que hace que a la mayoría de los estudiantes se le es haga compleja y poco interesante. Además ésta a estado en un papel auxiliar a la Historia que muchas veces no revela su verdadera importancia. La aprendemos generalmente desde el paisaje hasta llegar a la composición de nuestro planeta y los astros que lo rodean. Yo diría que muchas veces resulta aparatoso y casi poco agradable enseñar geografía, si no es la especialidad de este. Lo cual crea un enorme vació de conocimientos que podrían beneficiar y ayudar a mejorar nuestro medio ambiente, aunque por supuesto la culpa de la contaminación del mundo y los pecados de la sociedad, no la tienen los profesores de historia y geografía, pero si una responsabilidad muy grande en sentido de que éstos no siga acrecentándose